miércoles, 14 de noviembre de 2007

Corrido de Santiago Apóstol - 1900

SANTIAGO APOSTOL

La fe mueve montañas
dice un dicho religioso
esto sucedió en Xalco,
que es santo patrón Santiago.

Fue en el siglo diecisiete
año del setenta y siete
y para ser mas exactos
el vienticinco de julio fue.

Según cuenta la leyenda
religiosa, desde luego,
fue un hecho sobrenatural
digno de tomarse en cuenta.

El padre ordenó al sacristán
que ensillara los caballos
para subir a Tenango
Santiago Tepeapulco por su origen
a decirla santa misa.

El sacristán de inmediato
obedeció al santo padre,
dirigiéndose al curato
dónde estaban los aperos.

Cuando llegó a la bodega
y vió a Santiago Apostol
deteriorado y viejito
que representa a la fecha
al Caballero Santiago.

¡Cual no fue su sorpresa!
al ver que caballero y caballo
exhudaban un sudor
de gotas muy cristalinas.

Lleno de sobresalto
corrió hasta el sacerdote,
a narrarle lo que vió
pa' que viera lo acaecido
¡el padre no lo creía!
y al llegar hasta el "Santito"
también quedó casi mudo
al ver al caballero olvidado,
Renovándose todito
hasta quedar como nuevo.

De inmediato el sacerdote
ordenó que las campanas
se echaran a todo vuelo
pa' anunciar la grata nueva,
de un Verdadero Milagro.

Desde entonces el milagro
por costumbre y tradición
todo el mes de julio
Santiago Apostol anda en procesión.

Y para que quede claro
cada veinticinco de julio
por purita coincidencia
hay dos caballeros guerreros.

Santiago apostol con su espada,
y Popocatepetl con su amada
Iztaccihuatl, dicen que es mujer Dormida.

No vaya ser señores
que los tres juntitos
quieran renovación.

Ya con esta me despido
de la leyenda, de Santiago Apostol,
que anduvo en la revolución.
Popocatépetl - Iztaccihuatl, que vieron la invasión
del hombre blanco, que trajo depredación.

Santiago Apostol tennos compasión.
Saca tu espada, que empiece la renovación.
el Popocatépetl con gran convulsión,
empezará otra renovación,
Iztaccihuatl parirá guerreros
que harán la renovación.

-Huexoculco 1900-

Andres Ayocuax.
- Tlamach - Yancuic -
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Tlamach – Yencuic

Hay en el universo una vibración armónica e indescriptible que los ilhuicuicatlaca (Trovadores Cósmicos) llaman intentar, y absolutamente todo cuanto existe en el ilhuicatl está relacionado con el intentar, por una vinculación de conectarse. In inyaotl yencuic. Se dedican a estudiar, a entender y vincularse, les interesa especialmente limpiarse de aturdimientos y entumecimientos provocados por los intereses materiales de la cotidianidad. A este nivel, el ilhuicuicatlaca puede definirse como el proceso de limpiarlo - armonizarlo para vincularnos con nuestro intento.

A los ilhuicuicatlaca les interesa lo que ha pasado, pero ese pasado no es su pasado personal. Para los ilhuicuicatlaca, su pasado son los logros conseguidos por los ilhuicuicatlaca de otras épocas. Consultar su pasado con el fin de contarlo - contarlo por medio de su tzicuini (corrido), con el fin de obtener un punto de referencia. Los ilhuicuicatlaca son los únicos que buscan genuinamente un punto de referencia en su pasado (los acontecimientos y hechos, de la vida cotidiana), para establecer un punto de referencia. Eso significa, para ellos, tener una oportunidad de discernir, pensar, reflexionar y razonar el intento.

También el hombre cotidiano examina el pasado, pero lo que examina es su pasado personal y por razones personales. Se mide así mismo en relación al pasado, tanto su pasado personal como lo que se conoce del pasado de su época - con el fin de encontrar justificaciones a su comportamiento presente o futuro (a sus acciones de depredación, enojos, neurosis, contaminación), o para establecer un modelo para él mismo.

Tlamach yencuic

Xiton (silencio). Una vez que se logra el silencio interno, todo es posible, aún las cosas más descabelladas. El modo de terminar con nuestros diálogos internos, es utilizar el fuego interior para quemar los diálogos internos: el mismo camino sin corazón mediante el cual nos enseñaron a hablar con nosotros mismos - fuimos enseñados compulsiva y detenidamente, y es también así como debemos detenerlo: compulsiva y detenidamente.

- Tlamach Yencuic -
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Con agradecimiento y afecto a Artemio Solíis Guzmán (Tonalli()

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